GUIÓN LITERARIO REVISADO Y ACTUALIZADO DE "EL RAYO DE LUNA" DE GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER

GUIÓN LITERARIO: “EL RAYO DE LUNA, DE GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER”.
ESCENA 1. COMEDOR. PALACIO DE LOS CONDES DE GORMAZ. SORIA. INTERIOR. DÍA.
Fundido en Negro de Apertura.
Texto sobre Negro: “EL RAYO DE LUNA, DE GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER”.
Dos CRIADOS están preparando la mesa para la comida, cuando DOÑA ELENA, Condesa de Gormaz y MADRE DE MANRIQUE, les pregunta por su hijo.

DOÑA ELENA

(Intrigada)
     ¡Eh, vosotros! ¿Sabéis dónde está mi hijo Manrique?
Uno de los CRIADOS responde a DOÑA ELENA.

CRIADO

No lo sabemos, Señora. Puede que esté en el Monasterio de la Peña. Ya sabe que le gusta mucho ese sitio. O puede que debajo del puente, contemplando la corriente.
Fundido en Negro de Cierre.
ESCENA 2. PALACIO DE LOS CONDES DE GORMAZ. SORIA. EXTERIOR. NOCHE.
Fundido en negro de Apertura.
Texto sobre Negro: “Esa misma noche…”
MANRIQUE, hijo de los Condes de Gormaz, tras una frugal y breve cena, ha salido al jardín a observar las estrellas, por las que siente una fascinante atracción, pues las compara con piedras preciosas. Está tumbado sobre el césped y, embelesado, no puede evitar hablar consigo mismo.

MANRIQUE

Si como dice el Prior de la Peña es verdad que esos puntos de luz son mundos, no me puedo imaginar como serán las mujeres que los habitan!
Fundido en Negro de Cierre.
ESCENA 3. CONVENTO DE LOS TEMPLARIOS. AFUERAS DE SORIA. EXTERIOR. NOCHE.
Fundido en Negro de Apertura.
MANRIQUE decide, con extremado sigilo, para no que nadie lo vea, abandonar el Palacio de sus padres y, movido por una curiosidad irrefrenable, dirigirse a inspeccionar las ruinas del famoso Convento de los Caballeros Templarios, que hay cerca de la ciudad castellana.
Corte.
ESCENA 4. ALAMEDA. AFUERAS DE SORIA. EXTERIOR. NOCHE.
Al no detectar nada que le pueda llamar suficientemente la atención, MANRIQUE resuelve penetrar en una oscura alameda, que desde el derruido claustro conduce hasta el río Duero.
Y, por fin, después de sentirse muy aburrido, vuelve a sentirse vivo, exhalando un grito leve, mezcla de sorpresa, temor y júbilo. En el fondo de la sombría alameda, ha vislumbrado a una MUJER ataviada con una túnica blanca, que desaparece oculta entre el follaje.

MANRIQUE

(Muy excitado)
¡Una mujer! ¡Una mujer desconocida en este oscuro lugar! ¡Es una señal del destino! ¡Seguro que ella es la mujer de mis sueños!
Entonces, MANRIQUE, como si estuviera poseído por una extraña y misteriosa fuerza oculta, emprende una frenética persecución, con el objeto de dar alcance a la enigmática MUJER, de la que ha tenido tan singular flechazo. Y de forma instintiva, se pone a soltar alaridos sin sentido.

MANRIQUE

(Alborozado)
¡Vaya, es escurridiza! ¡Parece que lleva alas en los pies!
Fundido en Negro Encadenado.
MANRIQUE corre durante un buen rato, pero agotado, tiene que detenerse en una especie de rellano, iluminado por la claridad del cielo. Apoyado sobre una roca, se siente muy abatido.

MANRIQUE

¡Maldita sea! ¡Ni rastro de ella! Y, sin embargo, ¡He creído oírle hablar! ¡No me daré por vencido! ¡Conseguiré encontrarla!
MANRIQUE se reincorpora y mira hacia el lado contrario a aquel desde el que venía corriendo. La alameda finaliza allí, en el lugar donde él había estado reponiendo fuerzas, mientras que una pequeña COLINA se alza a continuación.

MANRIQUE

(Esperanzado)
Puede que desde la cima de esa pequeña colina pueda volver a localizar a esa preciosa mujer.
Corte.
ESCENA 5. CIMA DE LA COLINA. AFUERAS DE SORIA. EXTERIOR. NOCHE.
Una vez que MANRIQUE ha subido sin apenas dificultades la COLINA, se pone a otear en todas las direcciones en busca de su presa. Desde aquella altura, puede contemplar con nitidez tanto la ciudad de Soria, como gran parte del río Duero. De repente, al fijar la vista en el río, a MANRIQUE le vuelve a latir el corazón con fuerza y a una frecuencia desconocida hasta entonces para él, pues ha vuelto a localizar a la misteriosa MUJER.

MANRIQUE

(Muy ilusionado)
     ¡Sí, allí está! ¡Es ella, sin duda!
Una barca se dirige a considerable velocidad a la orilla opuesta, a escasa distancia de la ciudad castellana. En aquella embarcación, MANRIQUE creé distinguir a la MUJER de sus sueños. Pero se da cuenta de que va a ser imposible alcanzarla antes de que penetre en la ciudad.

MANRIQUE

¡No me rendiré! ¡Antes de que amanezca sabré dónde vive!
Corte.
ESCENA 6. CASERÓN. CALLE DE SORIA. EXTERIOR. NOCHE/DÍA.
De regreso a la ciudad, MANRIQUE se detiene delante de un caserón de piedra, oscuro y antiquísimo.

MANRIQUE

(Exultante)
¡Ahí está! ¡La he visto! ¡No cabe duda de que vive aquí! ¡Esperaré a que salga y le confesaré mi amor!
Fundido en Negro Encadenado.
Texto sobre Negro: “Al amanecer…”
Al alba, MANRIQUE, que se había quedado medio adormecido apoyado contra la pared de la casa contigua a aquel antiguo Palacio, ve a un CRIADO salir de la puerta principal del caserón. De inmediato, MANRIQUE se incorpora y se lanza hacia él.

MANRIQUE

(Muy excitado)
¡Eh, tú! ¿Cómo se llama la mujer que vive en esta casa? ¿Está casada? ¡Contesta! ¡Contesta de una vez! ¡Es muy importante para mí saberlo, por favor!

CRIADO DE ALONSO DE VALDECUELLOS

(Muy sorprendido)
En esta casa no vive ninguna mujer, sino el Señor Don Alonso de Valdecuellos. Y yo, su criado, soy el único que vive con él.

MANRIQUE

(Impaciente)
Pero, ¿Y su hija? ¿O su hermana? ¿O su esposa? ¿O lo que sea? ¡Qué me puedes decir de ella!

CRIADO DE ALONSO DE VALDECUELLOS

Él se quedó viudo hace años y no tuvo ninguna hija con su mujer.

MANRIQUE

(Extrañado)
¡No es posible! ¡Yo he visto a una mujer en una habitación del primer piso!

CRIADO DE ALONSO DE VALDECUELLOS

(Sorprendido)
¡En una habitación del primer piso! ¡Será la de Don Alonso que lleva días enfermo!
Fundido en Negro de Cierre.
ESCENA 7. PALACIO DE LOS CONDES DE GORMAZ. SORIA. EXTERIOR. NOCHE.
Fundido en Negro de Apertura.
Texto sobre Negro: “Dos meses más tarde…”
Transcurrieron dos meses desde el encuentro entre MANRIQUE y el CRIADO DE DON ALONSO DE VALDECUELLOS. Durante ese tiempo, el estado mental de MANRIQUE empeoró notablemente. En ningún momento había dejado de pensar en la misteriosa MUJER de blanco, y esta circunstancia le tenía totalmente consumido de los nervios. Cierta noche decidió realizar el mismo trayecto que cuando vio a la MUJER.

MANRIQUE

(Enfebrecido y con los ojos desorbitados)
¡Debo encontrarla! ¡Debo encontrarla como sea! ¡No puedo soportar más tiempo sin conocerla! ¡Oh, Dios mío! ¡Seguro que sus ojos son azules como el cielo! ¿Y su cabello? ¡Seguro que es oscuro! ¿Y su voz? ¡Seguro que es más suave que el rumor del viento!
Fundido en Negro de Cierre.
ESCENA 8. ALAMEDA. AFUERAS DE SORIA. EXTERIOR. NOCHE.
Fundido en Negro de Apertura.
Cuando MANRIQUE llegó a la alameda, espero ansiosamente a que la misteriosa MUJER de blanco, volviera a aparecer. De repente, MANRIQUE vio flotar durante un instante y después desaparecer el vestido blanco de la MUJER de sus sueños.

MANRIQUE

(Muy excitado)
¡Es ella! ¡Eh, espera, ven! ¡Quiero conocerte! ¡No huyas!
Fuera de sí y sin estar en sus cabales, MANRIQUE se puso a correr como un galgo pero, de pronto, tuvo que detenerse y, al no frenar bien, se precipitó contra el suelo. MANRIQUE, entonces, fijó sus espantados ojos al frente y un ligero temblor nervioso se apodero de sus miembros y su agitación fue creciendo progresivamente, sin parar, hasta convertirse en una estremecedora convulsión. Finalmente, no pudo aguantar más, y estalló en una carcajada sonora, estridente y horrible.

MANRIQUE

(Desaforado)
     ¡Jajaja! ¡Jajaja!
La bella y preciosa MUJER no era tal, no tenía formas femeninas, sino que era una cosa blanca, ligera y flotante. Era un RAYO DE LUNA, que penetraba a intervalos por entre los árboles, cuando el viento movía las ramas. Debido a esta imperdonable confusión, MANRIQUE se puso verdaderamente histérico.

MANRIQUE

¡Es un rayo de luna! ¡Jajaja! ¡La mujer de la que me había enamorado es un rayo de luna! ¡Jajaja! ¡Soy un desgraciado! ¡Soy un desgraciado y lo seré toda mi vida! ¡Jajaja!
Fundido en Negro de Cierre.
ESCENA 9. PALACIO DE LOS CONDES DE GORMAZ. INTERIOR. NOCHE.
Fundido en Negro de Apertura.
Texto sobre Negro: “Años más tarde…”
Transcurrieron varios años desde aquella fatídica noche. Cierto atardecer, MANRIQUE estaba sentado en un sillón, junto a la chimenea gótica del Palacio de sus padres. Estaba inmóvil, con una mirada vaga e inquieta, similar a la de un idiota. Y apenas prestaba atención a las caricias de su madre, la CONDESA DE GORMAZ, ni a los consuelos de sus CRIADOS.

CONDESA DE GORMAZ

(Desesperada)
¡Manrique! ¡Manrique! ¡Hijo, reacciona de una vez! ¡Llevas años así! ¡Ya está bien! ¡Es que no ves mi sufrimiento! ¿Por qué te consumes en la soledad? ¿Por qué no buscas a una mujer que te haga feliz? ¡Todavía eres joven y hermoso!

MANRIQUE

(Descompuesto)
¡Porque el amor es un rayo de luna! ¡No te das cuenta, madre! ¡El amor es un rayo de luna!
En ese momento, un CRIADO intervino.

CRIADO

¿Por qué no despertáis ya de ese letargo, Señor Manrique? ¡Seguro que si vais esta noche a una fiesta conoceréis a una mujer!

MANRIQUE

¡No, eso es imposible! ¡Nunca conoceré a una mujer de la que me enamore! ¡Lo que quiero es que me dejéis en paz! ¡Sí, dejadme sólo! ¡El amor, jajaja! ¡Sí, el amor es un rayo de luna!
Fundido en Negro de Cierre.

Créditos Finales.

GUIÓN LITERARIO REVISADO DE "EL ENLOQUECIDO CONDE DE RUEDA"

GUIÓN LITERARIO: “EL ENLOQUECIDO CONDE DE RUEDA”.
ESCENA 1. CUARTO OSCURO. CASA DEL CONDE DE RUEDA. VALLADOLID. INT. NOCHE.
Fundido en Negro de Apertura.
Texto sobre Negro: “El enloquecido Conde de Rueda”.
La luz de una vela se enciende y un hombre de cuarenta años, ricamente ataviado, pero muy avejentado, sostiene el cirio con su mano derecha. Está encerrado en un cuarto oscuro y sentado en una confortable butaca. Una VOZ EN OFF comienza a hablar, relatando una lúgubre y sombría historia.
VOZ EN OFF
Soy el Conde de Rueda. Mi vida transcurrió durante el Siglo diecinueve y fui el último de mi estirpe. Mis primeros años ejerciendo como tal, fueron felices y venturosos, pero las mayores desgracias imaginables se abatieron sobre mí y mi destino quedo sellado para siempre.
Fundido en Negro de Cierre.
ESCENA 2. SALÓN. CASA DEL CONDE DE RUEDA. VALLADOLID. INT. NOCHE.
Fundido en Negro de Apertura.
El CONDE DE RUEDA, sonriente, baila con su ESPOSA en el Salón de su casa, mientras que varios de sus CRIADOS observan con atención, apostados en las cuatro esquinas de la estancia. El CONDE DE RUEDA viste con una camisola y un pantalón dorados, su ESPOSA tiene puesto un precioso vestido de color morado adornado con un collar y los CRIADOS están uniformados con camisas blancas y chalecos y pantalones negros.
VOZ EN OFF
En la época de mayor esplendor de mi Noble casa, llegué a contar con un apreciable sequito de sirvientes y con una esposa que era una de las mujeres más bellas y virtuosas del País.
Corte.
ESCENA 3. CAMPO DE VIÑEDOS DE RUEDA. VALLADOLID. EXT. DÍA.
Cierto día, durante la época de mayor esplendor del CONDE DE RUEDA, un GRUPO DE JORNALEROS contratados por el Noble, están vendimiando sin descanso cerca de la conocida Localidad vallisoletana.
VOZ EN OFF
Mi prosperidad llegó a ser tan grande, que de los abundantes viñedos que poseía se obtenía, a juicio de expertos catadores, el mejor vino fabricado en España.
Fundido en Negro de Cierre.
ESCENA 4. CUARTO OSCURO. CASA DEL CONDE DE RUEDA. VALLADOLID. INT. NOCHE.
Fundido en Negro de Apertura.
De vuelta al cuarto oscuro se puede observar que el CONDE DE RUEDA se ha entristecido de forma notable, recordando indudablemente, con nostalgia, tiempos mejores.
VOZ EN OFF
Pero sobrevino un año, un maldito año en que un cúmulo de desgracias se abatió sobre mí, destrozándome física y mentalmente.
Fundido en Negro de Cierre.
ESCENA 5. CAMPO DE VIÑEDOS DE RUEDA. VALLADOLID. EXT. DÍA.
Fundido en Negro de Apertura.
Nuevamente, se vuelve a mostrar el campo de viñedos, pero en esta ocasión, deshecho por las tormentas.
VOZ EN OFF
En la Primavera, cuando el calendario marcaba ya las fechas del inicio de la siembra de la vid, una secuencia de inclementes tormentas machacaron todos mis viñedos.
Fundido en Negro de Cierre.
ESCENA 6. SALÓN. CASA DEL CONDE DE RUEDA. VALLADOLID. INT. NOCHE.
Fundido en Negro de Apertura.
Durante la noche de una de esas jornadas aciagas, el CONDE DE RUEDA se encuentra en el salón de su casa, sujetando con fuerza una botella de absenta, mientras su ESPOSA trata sin éxito, de arrebatársela. Finalmente, encolerizado, el CONDE DE RUEDA estrella la botella contra el suelo, rompiendo en mil añicos. Por su parte, se observa a un CRIADO al lado de la puerta, muy asustado, sin saber qué hacer ni cómo reaccionar.
VOZ EN OFF
Afectado por tan desastrosas noticias, mi carácter cambió. Dónde antes era afable y generoso, me volví huidizo, esquivo, huraño. Dejé de dirigir mi casa con prudencia, y a mi esposa, a la que previamente prodigaba en atenciones, comencé a ignorarla, como si tuviera la peor de las pestes.
Fundido en Negro de Cierre.
ESCENA 7. CUARTO OSCURO. CASA DEL CONDE DE RUEDA. VALLADOLID. INT. NOCHE.
Fundido en Negro de Apertura.
La vela se consumió en el cuarto oscuro y el CONDE DE RUEDA volvió a encender otro cirio. En ese momento, cogió una botella de absenta y bebió un buen trago.
VOZ EN OFF
Con mayor frecuencia, fui encerrándome por las noches en este cuarto oscuro de mi casa, anexo a la cocina. Me asegure que mis sirvientes y mi esposa se marchaban a descansar y luego me recluía aquí, con una botella de absenta y encendía una vela. Con el transcurrir de los días, los sirvientes, tentados por otros Aristócratas, abandonaron mi casa.
Fundido en Negro Encadenado.
La ESPOSA entró en el cuarto oscuro para confesarse con su esposo, el CONDE DE RUEDA. En aquellos tensos instantes, ambos, heridos, gritaron y el CONDE DE RUEDA agarró a su ESPOSA, zarandeándola. Asustada, la ESPOSA consiguió soltarse y salir del cuarto, mientras que el CONDE DE RUEDA no perdía la oportunidad de insultarla y menospreciarla.
VOZ EN OFF
Y llegó el fatídico día en el que mi esposa accedió al cuarto oscuro para confesarme su infidelidad. Me dijo que estaba cansada de esperarme por las noches y me necesitaba para desahogarse. Al no sentir mi apoyo, se había enamorado del último sirviente que abandonó la casa, un joven apuesto y atractivo.
Fundido en Negro de Cierre.
ESCENA 8. SALÓN. CASA DEL CONDE DE RUEDA. VALLADOLID. INT. DÍA.
Fundido en Negro de Apertura.
El CONDE DE RUEDA recorre la casa frenéticamente, empuñando una escopeta.
VOZ EN OFF
Esa noche, la embriaguez me condujo a un sopor insoportable. Y por la mañana me desperté sobresaltado con una obsesión: Matar a los dos amantes, pero no di con ninguno. Los estuve maldiciendo una y mil veces, pero, a decir verdad, nunca me resultaron suficientes.
Fundido en Negro de Cierre.
ESCENA 9. CUARTO OSCURO. CASA DEL CONDE DE RUEDA. VALLADOLID. INT. NOCHE.
Fundido en Negro de Apertura.
El CONDE DE RUEDA bebe de una botella de absenta, grita y agarra violentamente el collar de su ESPOSA. Después, mueve la vela, descubriendo, muy sorprendido, en una esquina del cuarto oscuro, el mismo vestido morado que su ESPOSA siempre había lucido con orgullo. El CONDE DE RUEDA se arrastra hacia él, creyendo ver a su ESPOSA. Entonces, exhausto, pierde el equilibrio y se cae hacia atrás, golpeándose la cabeza contra el suelo, falleciendo en el acto y dejando el suelo de la estancia ensangrentado.
VOZ EN OFF
Volví a recluirme en el cuarto oscuro, agarre con fuerza un collar que mi esposa había dejado, bebí de un par de tragos una botella de absenta y descubrí, enajenado, el precioso vestido morado de mi esposa en una esquina. Esperanzado, me arrastré hasta el mismo, pues creí ver la cara de mi esposa coronándolo. Sujeté las enaguas con fuerza y subí hacia el talle, pero, mareado, mi cuerpo cayó hacia atrás, golpeándose mi cabeza con el suelo y accediendo así a la vida eterna.
Fundido en Negro Encadenado.
Un GRUPO DE CAMPESINOS abre la puerta del cuarto oscuro, hallando, horrorizados, el cadáver del CONDE DE RUEDA.
Fundido en Negro de Cierre y Créditos Finales..

GUIÓN LITERARIO REVISADO DE "LA CALABAZA ANDANTE"

GUIÓN LITERARIO: “LA CALABAZA ANDANTE”.
SECUENCIA 1. SALIDA DEL CEMENTERIO DEL PUEBLO. EXT. DÍA.
Fundido en Negro de Apertura.
Texto sobre Negro: “La calabaza andante”.
Salida del cementerio de un pueblo de la Castilla profunda durante la tarde del día de Todos los Santos. Un niño de doce años, ALBERTO, vestido con jersey y pantalones negros, calcetines fuertes y sandalias, ha ido con sus PADRES a visitar a los FAMILIARES DIFUNTOS. ALBERTO, que es un niño asustadizo, que tiene pesadillas por las noches, sale del camposanto agarrando con fuerza la mano de su MADRE. Los PADRES DE ALBERTO se encuentran con otra PAREJA, sus VECINOS, y ALBERTO se suelta de la mano de su MADRE. De repente, tras avanzar unos pasos, se para y comienza a temblar de forma gradual. Cuatro figuras aparecen en la imagen, rodeando a ALBERTO. Se trata de CUATRO NIÑOS de su edad, que llevan todo el día celebrando Halloween con calabazas en sus cabezas. En un momento dado, los CUATRO NIÑOS empiezan a correr en círculo, alrededor de ALBERTO. Después, se ríen y le provocan.

NIÑOS

(Al unísono)
     ¡Jajaja! ¡Alberto, cobarde! ¡Cagón, jajaja!
ALBERTO, aturdido, intenta escapar de aquel círculo vicioso, pero los demás NIÑOS no le dejan. Por fin, deja el miedo a un lado y hace fuerza con los brazos para empujar y desplazar a los NIÑOS acosadores. Mientras tanto, en un segundo plano, se oye a los PADRES DE ALBERTO conversando con la PAREJA DE VECINOS.

VECINA

     ¿Por qué no venís esta noche un rato a casa?

MADRE DE ALBERTO

Vale, le diremos a Alberto que estaremos en casa a las doce.
Gracias a uno de sus empujones, ALBERTO rompe el cerco y sale corriendo y vociferando.

ALBERTO

     ¡Dejadme en paz! ¡No soy un cobarde!
Los PADRES DE ALBERTO y los VECINOS miran preocupados a ALBERTO, mientras que los NIÑOS sonríen, regodeándose en su maldad.
Fundido en Negro de Cierre.
SECUENCIA 2. CASA DEL PUEBLO. HABITACIÓN. INT. NOCHE.
Fundido en Negro de Apertura.
Texto sobre Negro: “Esa misma noche…”
Medianoche. ALBERTO ya está en su cama, con la luz apagada y la puerta de su habitación abierta. Se escuchan las doce campanadas procedentes del reloj de la Iglesia del pueblo, (o de un reloj de la casa). Y, un instante más tarde, la puerta principal de la casa se abre con inusitada violencia, chocando con la pared del pasillo. ALBERTO, asustado, no cree que sean sus PADRES.

ALBERTO

     ¡Mamá, papá! ¿Sois vosotros?
Pero nadie responde. ALBERTO enciende la luz de la lámpara de la mesilla de noche. Está temblando de modo compulsivo, como si fuera a sufrir un ataque epiléptico. Para defenderse, ALBERTO coge un cortaúñas que hay en la mesilla. Debido a los nervios, tarda en extender la navaja. Luego, decidido a enfrentarse al INTRUSO, baja de la cama, se pone las zapatillas de andar por casa y sale de la habitación.
Corte.
SECUENCIA 3. CASA DE PUEBLO. PASILLO. INT. NOCHE.
Ya en el pasillo, ALBERTO observa atemorizado al INTRUSO con una calabaza puesta en la cabeza. Éste sonríe y reta a ALBERTO a seguirle.

INTRUSO/NIÑO

¡Eh, Alberto, cobarde! ¡A que no eres capaz de seguirme!
Por su parte, ALBERTO, acopiándose de valor, replica al INTRUSO/NIÑO.

ALBERTO

     ¡No soy un cobarde!
El INTRUSO/NIÑO empieza a correr y ALBERTO hace lo propio, iniciándose una frenética persecución.
Corte.
SECUENCIA 4. PATIO DE LA CASA DE PUEBLO. EXT. NOCHE.
ALBERTO observa como el INTRUSO/NIÑO se mete en una nave que está conectada con el garaje de la casa, justo cuando sale al patio.
Corte.
SECUENCIA 5. NAVE/GARAJE DE LA CASA DE PUEBLO. EXT. NOCHE.
Cuando ALBERTO entra en la nave, tan sólo puede ver que, al fondo, la puerta del garaje está abierta, por lo que se dirige hasta allí.
Corte.
SECUENCIA 6. CASA DE PUEBLO. TIERRA. EXT. NOCHE.
ALBERTO sale de la casa y gracias a la luz de la luna llena, puede vislumbrar al INTRUSO/NIÑO con su inconfundible calabaza, corriendo con el sendero que hay en la mitad de la tierra anexa a la casa. ALBERTO, que ya está jadeando, reanuda la persecución. El INTRUSO/NIÑO atraviesa un huerto y llega hasta un pozo y un nogal, desapareciendo. ALBERTO pierde velocidad, al sentir síntomas de agotamiento. Cuando llega al pozo y al nogal, varias risas le sorprenden. Son los NIÑOS de aquella tarde, que están bien escondidos. Confundido, ALBERTO empuña con fuerza el cortaúñas y gira sobre sí mismo, muy asustado, y sin saber por dónde le pueden atacar. Además, la noche es fría y ALBERTO se mea en el pijama. Por fin, los NIÑOS, con las calabazas puestas, surgen de la oscuridad.

NIÑOS

(Al unísono)
     ¡¡Vamos a por él!! ¡¡A por él!!
Los NIÑOS se abalanzaron sobre ALBERTO y éste suplica que le dejen en paz, pero ya es demasiado tarde.

ALBERTO

     ¡¡No, por favor, no!! ¡¡Dejadme en paz!!
Pero los NIÑOS hacen caso omiso y, como si fueran zombis, lo devoran. Así, los gritos de ALBERTO acaban convirtiéndose en susurros apenas audibles.
Fundido en Negro Encadenado.
Momentos más tarde, el cuerpo de ALBERTO, ya sin los NIÑOS encima, yace ensangrentado sobre la tierra.
Fundido en Negro de Cierre.

Créditos Finales.

GUIONES REVISADOS

Hola a todos y todas.

Hace una semana estuve en Madrid porque había quedado con un Profesor de Guión y Ayudante de Dirección en una película llamado Manuel. Llevo en contacto con él hace algo más de un mes. Nos conocimos por una Red Social para Profesionales del Mundo Audiovisual llamada Cinemavip. Él me pidió que le enviará por Correo Electrónico algunos Guiones por si era posible grabar alguno para el “Notodofilmfest”.

Cuando hemos quedado en Madrid, él, al volver a ver los Guiones, me ha aconsejado que prescinda más de lo puramente narrativo y me centre en las imágenes, pues en el Cine prácticamente todo se hace a golpe de imagen.

Y así he hecho estos días. He estado revisando y corrigiendo los Guiones que ambos vimos y ahora, en consecutivas Entradas, los publico para que podáis compararlos con los originales. El que más le ha gustado a Manuel es el de “La calabaza andante” y puede que lo rodemos próximamente.

Aún estoy en mi pueblo, pero pronto volveré definitivamente a la ciudad para estar más atento al Blog.

Un saludo a todos y todas.

CRÍTICA DE "MIENTRAS DUERMES". EL CINE DE GÉNERO, (DE TERROR Y FANTÁSTICO), EN PLENITUD

Hola.

Este sábado he estado en Madrid y he ido a ver “Mientras duermes”, la última película de terror de la Factoría Filmax, dirigida por Jaume Balagueró. Y, bueno, bueno, bueno, Luis Tosar está súblime como mal, malísimo.
Mira que yo pensaba que iba a resultar prácticamente imposible que superará su papel en “Celda 211”, pero lo consigue. La película es sencillamente escalofriante mucho mejor que “La víctima perfecta”, aquella estrenada en pleno verano por la resurgida Hammer, protagonizada por Hillary Swank.
A ver si veo pronto “Intruders”, que también tengo curiosidad por ver cómo es. Os diré que mi Microrrelato con el que participo en el Concurso de Halloween me vino por la temática esta de los miedos y las pesadillas infantiles.
Por lo demás, el género de terror y fantástico, tanto a nivel nacional como mundial está en pleno auge, (pues todos los trailers que vi antes de la película eran de terror, excepto el de la nueva Entrega de “Misión Imposible”).
Además de “Intruders” y “Mientras duermes”, pronto estarán en las carteleras, “Eva”, de Kike Maíllo, “La cosa”, (remake del clásico de mi admirado John Carpenter), la tercera de “Paranormal Activity”, otra de terror de casas encantadas con Daniel Craig y Rachel Weisz, etc.
Saludos.

RETRASO DEL TREN CON SALIDA MADRID-CHAMARTÍN Y LLEGADA SALAMANCA-ALAMEDILLA Y VAN TAITANTOS…

Hola.

Este fin de semana he estado en Madrid. Y, bueno, elegí el tren para ir. La ida, pues bien, el tren llegó más o menos a la hora a la Capital de España.
Pero la, vuelta, …, ¡Ay, amigos, la vuelta! Un cuarto de hora de retraso. Nos lo avisó una Señorita por megafonía. Y no he podido evitar una serie de sonrisas sarcásticas. O sea, que ocurre lo de siempre, que a los charros nos toma RENFE, (dependiente de este Gobierno de fenómenos y lumbreras), por imbéciles, por los tontos del pueblo, por bobos y por los eternos últimos de la fila. Y no es la primera vez. Estas cosas pasan, por poner un ejemplo, en un trayecto de Zaragoza a Barcelona y, bueno, bueno, se arma la mundial. Pero como es Madrid-Salamanca, pues nada, los salmantinos siempre nos tragamos los sapos y así nos va. Repito, esto se lo hacen a unos catalanes y se arma la mundial, pasaría como en esa película titulada “Motín a bordo”.
Saludos.

MICRORRELATO DE "LA SANTA COMPAÑA Y EL HOMBRE CALABAZA"

Principios del Siglo veinte. En una aldea perdida de Galicia vivía un campesino llamado Manuel. Después de muchos años de trabajo, había vendido sus tierras, pues su familia era de las más ricas de la zona.
Había decidido quedarse únicamente con un pequeño huerto, dedicándose a sembrar y recoger sus frutos, esperando resignado a la muerte.
Manuel vivía solo, al haber enviudado hacía años y no haber tenido hijos con su mujer.
Una mañana, temprano, llegó al huerto silbando y con el azadón a la espalda. De repente, sorprendido, dejó de silbar. Entre hileras de pimientos y tomates, había una calabaza. Manuel estaba extrañado, no recordaba haber echado semillas de calabaza en su huerto.
Decidió centrarse en las labores que tenía pendientes y olvidarse de la calabaza. A mediodía se tomo un descanso y fue hacia un riachuelo a descansar y comer. Cuando más tranquilo estaba, escuchó gritos desgarradores. Inquieto, asustado, Manuel corrió hacia la aldea. Algo había ocurrido con sus vecinos. Fue entrando en todas las casas, pues las puertas principales estaban abiertas. Todos los lugareños estaban muertos, con sus cuerpos desmembrados.
Corrió hacia el cuartel de la guardia civil más cercano, sin dejar de mirar atrás, por si el homicida le estaba siguiendo, hasta cubrir el par de kilómetros que separaban el cuartel de la aldea. La puerta también había sido forzada. Los guardias civiles estaban muertos, con sus cuerpos desangrados en el suelo.
Espantado, Manuel regresó a la aldea y se encerró en su casa, con el azadón como arma para defenderse de un más que seguro ataque del asesino.
Paso la tarde y, al llegar la noche, noche de luna llena, Manuel, harto de comportarse como un cobarde, se envalentonó y salió de su casa después de beber varios tragos de aguardiente de orujo.
Se dirigió al huerto, dispuesto a enfrentarse allí con el asesino. Al llegar, observó, muy extrañado, que la calabaza había aumentado de tamaño. Se sentó encima de ella y así estuvo, expectante, hasta la medianoche.
Escuchó las doce campanadas procedentes de una Iglesia y una visión escalofriante se ofreció ante él. La mítica y aterradora Santa Compaña desfilaba a paso lento. Manuel se levanto, temblando de los pies a la cabeza. Detrás de él, la enorme calabaza se transformó en un hombre grotescamente deforme, que se abalanzó sobre Manuel y acabó con su vida.
El hombre calabaza, también impactado por la presencia de la Santa Compaña, se tumbo boca abajo. Trato de no mirar hacia los muertos, pero vio por el rabillo del ojo, como el alma de Manuel se separaba de su cuerpo, uniéndose a la procesión.
La Santa Compaña reanudó su tétrica marcha y el hombre calabaza, aliviado, se levanto y corrió desnudo por el campo, soltando maullidos aterradores, que se escucharon en las aldeas próximas.
A partir de aquella fatídica noche, los habitantes de la Región no sólo tendrían miedo de la Santa Compaña, sino también del sanguinario hombre calabaza.